ⓘ Asesinato de las hermanas Grimes. El asesinato de las hermanas Grimes es un doble asesinato sin resolver sucedido el 28 de diciembre de 1956, cuando dos hermana ..

                                     

ⓘ Asesinato de las hermanas Grimes

El asesinato de las hermanas Grimes es un doble asesinato sin resolver sucedido el 28 de diciembre de 1956, cuando dos hermanas, Barbara y Patricia Grimes - de quince y doce años respectivamente - desaparecieron mientras regresaban de ver una película en el barrio de Brighton Park de Chicago a su casa en McKinley Park. Su desaparición inició una de las investigaciones sobre personas desaparecidas más grandes en la historia de Chicago. ​ Los cuerpos desnudos de ambas fueron descubiertos junto a una carretera desierta en Willow Springs el 22 de enero de 1957.

A pesar de que los informes de las autopsias concluyeron que habían sido asesinadas dentro de las cinco horas posteriores a su último avistamiento confirmado, y que ambas supuestamente habían muerto de shock, numerosas personas atestiguaron haber visto a las chicas vivas en las semanas entre la noche del 28 de diciembre y el descubrimiento de los cuerpos. ​

                                     

1. Desaparición

El 28 de diciembre de 1956, dos de los siete hijos nacidos de Joseph y Lorretta Grimes - las hermanas Barbara, quince años, y Patricia, doce años - decidieron ir a ver una película de Elvis Presley, Love Me Tender, en un teatro de Brighton Park. Ambas chicas habían sido descritas como hermanas inseparables, y alumnas atentas en el instituto Thomas Kelly y la escuela St. Maurice respectivamente. Eran también conocidas fervorosas fanes de Presley. Esta ocasión en particular era la undécima vez que las chicas verían esa película de su ídolo. Las hermanas dejaron su residencia aproximadamente a las 17:30 p.m., habiendo prometido a su madre que regresarían a casa antes de medianoche. ​

                                     

2. Descubrimiento

El 22 de enero de 1957, tras un rápido deshielo de las nevadas recientes, un trabajador de la construcción llamado Leonard Prescott vio desde su auto lo que más tarde describió como unas "cosas de color carne" detrás de un quitamiedos a lo largo de una carretera secundaria llamada German Church Road, aproximadamente unos 200 pies al este de la carretera principal en el área no incorporada de Willow Springs. Inicialmente inseguro del origen de lo que había visto, y creyendo que pudieran ser maniquíes, Prescott pasó luego otra vez por el sitio con su esposa Marie, que se desmayó al mirar más de cerca lo que su marido había atisbado. Las formas eran de hecho los cuerpos desnudos y congelados de las hermanas Grimes, y los Prescott informaron inmediatamente del hallazgo al departamento de policía de Willow Springs. ​

                                     

3. Controversias oficiales

Harry Glos creía fuertemente que un sospechoso oficial en el caso llamado Edward Bedwell había sido el asesino. Glos afirmaría que las heridas y agresiones no habían sido correctamente investigadas y valoradas en las autopsias. ​

                                     

4. Sospechosos

Edward Bedwell

Edward Lee "Bennie" Bedwell era un vagabundo semianalfabeto de veintiún años, originario de Tennessee, que había sido echado de la casa familiar en East Garfield Park en noviembre de 1956 y en las semanas siguientes había ganado dinero trabajando ocasionalmente como lavaplatos a tiempo parcial en un restaurante de los barrios bajos de Chicago. ​

                                     

5. Consecuencias

Los Grimes se habían divorciado amistosamente en 1951, y los vástagos se habían quedado con ella. En las semanas entre la desaparición y descubrimiento de los cuerpos de sus hijas, Lorretta Grimes, que era secretaria, estaba tan afectada que fue incapaz de trabajar y así ganar dinero para sostener a sus niños y pagar la hipoteca de su casa. Amigos y vecinos de la familia- así como compañeros de clase y los profesores de las hermanas - organizaron varias iniciativas para recaudar fondos para la familia. Fondos adicionales fueron recaudados a través de la prensa local y el ayuntamiento. Gracias a las donaciones, la familia Grimes pudo pagar la hipoteca restante de su casa y enterrar los cuerpos de Barbara y Patricia. ​